Subanalidades

Tonterías varias que haya que compartir con la comunidad subanal

Agridulce

29 de junio de 2004

Hoy era el día D.

A las 9:15 cogía Alberto el coche de la autoescuela hacia el Centro de exámenes de la DGT. Nos presentabamos 4 personas (todo tíos) con diferentes ánimos. Uno acojonado, otro ilusionado y Alberto y yo con un relax tremendo. El examen era a las 12, así que hemos dado una clase cada uno por allí.

Decidimos el orden en el viaje, los dos chicos primero y Alberto y yo después. Llega el examinador (uno joven) y nos vamos a esperarles en otro sitio. Tardaron unos 20 minutos, y al bajar del coche nos pusieron una cara de mal rollo.

Nos montamos. Yo primero (lo decidió el azar; piedra, papel y tijera). Me tiemblan las piernas, y eso que iba bastante tranquilo hasta ese momento. Bueno, tranquilidad...

Salir del centro de examenes y todo eso chupao, ningún problema. Llega la rotonda que hay después (una MUY grande que está al lado de la plaza de toros). Voy conduciendo detrás de un coche de autoescuela al que le hacen la pirula y pega el frenazo, así que me toca pegarlo a mi también y casi nos pegan por detrás. Ufff mal rollo... El examinador no dice nada, buena señal...

Nos vamos a Alcorcón, en esa zona nunca habíamos dado practicas, así que un poco más de nervios (al acelerar me temblaba el pie!), pero bueno, no ha habido nada raro, y de hecho sale casi todo a la perfección. Me detengo en un semaforo con cesped al lado donde estaban regando. Como caen gotas en el parabrisas pues lo acciono (toque profesional), se me ocurre preguntar cómo accionar el trasero y me mira mi profesor con una cara de susto que me ha dejó helado! jajaja

En fin, que giro la calle, avanzo algo más y me hace aparcar. No hay sitio hasta que de repente sale un coche y justo. El hueco perfecto, no sobraba ni faltaba un centimetro. Para colmo, voy y lo clavo. Un examen cojonudo.


Llega Alberto, saca el coche del aparcamiento con un par de maniobras (es que lo habia dejado encajado jejeje). Sale sin problemas, mirando espejos de una forma descarada (para que se de cuenta el examinador). Llega hasta el final de una calle en la que había que ceder el paso, con una cuesta y con poca visibilidad. Se detiene a ver si llegan coches, empieza a avanzar, se mete en la intersección y de repente un coche pegando un frenazo (de los que hacen chirriar las ruedas!) y tocando el claxon. “Pa haberse matao”

El examinador dice con una voz de acojonado "Detente ahí en doble fila". Lástima...

El examen de Alberto no dio para más, mal rollo....

Resultado final:

- Alberto: K.O.
- Esteban : OK.



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